17. EL PERFIL DE NUESTRO TUTOR IDEAL
¡Hola de nuevo!
En la entrada de hoy veremos el
resultado del trabajo en equipo para definir los rasgos principales que pensamos
que debería tener un tutor. En esta ocasión, nuestra Juana o Juan.
Pero antes repasaremos
brevemente las interacciones y funciones de la acción tutorial en el contexto educativo para
justificar los rasgos que proponemos como claves en el tutor docente.
La acción tutorial se
desarrolla en cuatro frentes principales:
Con los alumnos: Estimula la toma de
decisiones, media en conflictos entre alumnos y diseña las adaptaciones
curriculares teniendo en cuenta las características del individuo y de su interacción
con la clase. Detecta las dificultades de aprendizaje. Programa y colabora con
actividades extraescolares.
Con los profesores. El tutor intercambia información
relativa a la situación de los alumnos y coopera con el equipo docente con el
objetivo de mejorar el rendimiento académico, la relación del alumnado y el
clima de aula.
Con las familias. Comunica e informa sobre la
evaluación o el seguimiento del alumno, actuando con intención educativa. Recaba
información desde el diálogo con las familias para comprender la situación del
alumno y dirigir las estrategias de enseñanza-aprendizaje.
Con el centro y la dirección: El tutor participa de
la actividad del centro y aplica las normas de convivencia y trabajo. Informa sobre
el progreso o problemas planteados por los alumnos y solicita información sobre
los alumnos para encaminar las funciones tutoriales. De igual modo informa y
coopera con el Departamento de Orientación.
Así, consideramos que el tutor
debe tener unas características personales, valores y competencias que
posibiliten el mejor desempeño de las funciones reseñadas anteriormente. Por lo
tanto, entendemos que características como la cercanía junto con las habilidades
comunicativas, la prudencia, el espíritu democrático y la capacidad de
observación y de escucha activa, son fundamentales para lograr iniciar una
correcta conexión que lo encamine hacia una buena acción tutorial. No puede
faltar la paciencia, la serenidad, la comprensión y el sentido del humor cuando
sea menester aplicarlo para la el correcto dimensionamiento, gestión y
resolución de diversas situaciones o conflictos.
Como guía del alumnado cabe
esperar que resulte ser un agente motivador, organizado, competente e inclusivo.
El manejo del proceso de tutoría se verá reforzado si el tutor cuenta con una
buena capacidad de liderazgo y un buen manejo de la pedagogía.


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