3. BREVE ANÁLISIS DE LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA
¡Hola!
En esta entrada analizaremos muy brevemente el estado de la educación en España.
Desde el año 2000, España participa de las evaluaciones sobre los
conocimientos del alumnado en las distintas etapas escolares, planteados desde
la OCDE. Los resultados extraídos de las pruebas se presentan en los informes PISA, donde se visualiza, en último término, la salud y eficacia de los sistemas
educativos de los países/ regiones para preparar a sus alumnos/ciudadanos para
trabajar o estudiar, y entendemos que para que los países puedan plantear acciones de mejora.
¿Y cuáles son los aspectos que están detrás de los indicadores del éxito de
los sistemas educativos? Las particularidades de algunos ejemplos de modelos
educativos como el de Japón, Finlandia, Canadá, Estonia o Corea del Sur muestran cómo
planteamientos muy diferentes proporcionan resultados satisfactorios en
competencias. En unos casos prima la inversión y las tecnologías, en otros el
esfuerzo personal del alumno, la participación de las familias en el proceso
educativo y la experiencia, la relevancia de la figura del profesor o incluso
la estandarización del currículo educativo...
En el caso de España, los resultados cuantitativos promedio nos dejan ligeramente por debajo de la media de la OCDE, pero cabe destacar que desde 2015 ha habido una mejora debido a una evolución importante en lo que
a los métodos de enseñanza, el bilingüismo, y la incorporación de las tecnologías
se refiere. Sin embargo, queda mucho por recorrer y sigue faltando un pacto educativo consistente que esté focalizado
en las necesidades y retos de la
sociedad, e independiente de ideologías de corte político. Eso significa
atender a las características específicas de las regiones como es el caso, por
ejemplo, del medio rural o zonas donde el índice de inmigración es tan alto que
se hace necesario el soporte de equipos multidisciplinares más allá de los
docentes.
La motivación en el
aprendizaje está íntimamente relacionada con propuestas educativas que permitan
encajar el conocimiento básico con el conocimiento aplicado de forma atractiva.
Y entronca también con la mejor preparación
y valoración del profesorado (incluyendo su principio de autoridad), y una
mejor interacción con las familias.
Un buen engranaje motivacional en el trinomio alumno- profesor- familia,
ayudaría a mitigar el abandono escolar que se está evidenciando en el modelo
español. Es posible que encontrar la correlación adecuada entre las expectativas profesionales de los alumnos con sus competencias, contribuya también a identificar mejoras en el proceso de aprendizaje y su posterior inserción profesional.
En el caso de Castilla y León, en 2017, el buen posicionamiento en relación con el resto de CC.AA, en
base a los resultados del informe PISA, parece que está vinculado a los esfuerzos
presupuestarios, a la mejora capacitación de los profesores en los centros más
difíciles, al auge del bilingüismo y de las tecnologías en las aulas, a los
trabajos de orientación en los centros educativos y a una mayor interacción con
las familias.
Bajo mi punto de vista la educación debería contribuir a reducir las diferencias, adaptándose a la realidad social, pero no en detrimento de rebajar tanto los estándares del conocimiento y del saber, que devolvamos a la sociedad individuos deficitarios en habilidades, capacidades y valores. Es por ello que las normas y leyes educativas que regulen estos aspectos deberían velar por la formación integral en conocimientos y responsabilidad social; promocionando sólo al alumnado competente, y proporcionando los recursos humanos, herramientas y estrategias necesarias para ayudar a aquellos con déficits en su aprendizaje a alcanzar los grados de competencia necesarios en cada etapa. De otro modo, la responsabilidad y el esfuerzo personal para alcanzar metas desaparecen de la escena, y nos instalamos en ir trasladando el problema en lugar de participar en su solución en el momento oportuno.
Me encantará leer tus comentarios.
¡Hasta pronto!


Hola Vanesa!! Me ha gustado mucho tu post! Especialmente me ha llamado la atención aquello de buscar una correlación adecuada entre las expectativas profesionales de los alumnos y sus competencias académicas. Creo que, aunque no debamos pecar de excesiva especialización, sería interesante conocer, formalmente, los intereses de los alumnos para potenciarlos al máximo, garantizando así las habilidades necesarias para seguir mejorando en los ciclos formativos posteriores.
ResponderEliminar